Dengue, algo anda mal en Tucuman

Algo no estamos haciendo bien en la provincia para estar inmersos en la peor epidemia de dengue de la historia. Cada dia nos damos con mas casos y por primera vez hasta con fallecidos por la enfermedad. 

Este fue el motivo de una reunion de expertos llevada adelante ayer y que fue resumida por el Diario La Gaceta. Recorrer el patio de la casa. Buscar un recipiente que pueda contener agua. Si sirve, limpiarlo y guardarlo. Si no, tirarlo. Parece muy sencillo. Es el “descacharrado” y se presenta como la mejor medida para combatir el dengue, que transmite el mosquito Aedes aegypti. ¿Por qué si es algo simple y tantos aseguran que lo hacen atravesamos la peor epidemia de dengue? Al parecer no se lo estaria haciendo bien.

La respuesta la dio un grupo de expertos que ayer se reunió en la sede del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) para debatir el tema. “El problema es que la gente no tiene una percepción real de lo que significa descacharrar”, resumieron. Llegaron a esa conclusión por la encuesta “¿Qué sabés sobre Aedes aegypti y su control?”, realizada por la Facultad de Agronomía de la UNT y el Siprosa. En este sondeo, del que participaron 2.677 personas, el 92% dijo que no tiene en su casa chatarra que acumule agua. “Eso no es real. La gente tiene una percepción equivocada de dónde se cría el mosquito. Hay una estigmatización de que el dengue es una enfermedad relacionada con la suciedad. Las personas creen que porque limpian mucho ya está. Esto no se trata de tirar litros de lavandina. Se trata de ordenar, de no tener nada tirado e inservible”, terció la bióloga Giselle Rodríguez, investigadora del Instituto Lillo.

Rodríguez explicó que hay muchos lugares de cría del mosquito. “He llegado a encontrar huevos de Aedes en una ojota. No por tirar el agua del florero, sacar los tachitos o dar vuelta el balde se acaba el mosquito. Hay muchos sitios poco comunes que también debemos revisar y limpiar, como los secaplatos, una canaleta, las cisternas mal tapadas, tapitas diversas, una bolsa plegada, incluso una pileta de lona desarmada, un paquete de golosinas y un juguete pueden ser un gran problema”, ejemplificó.

“No es una cuestión sólo de zonas vulnerables. Cuando los agentes sanitarios salen a los barrios, la gente les dice que no tiene criaderos del mosquito, pero cuando entran a las casas siempre encuentran algún objeto con agua”, describe Migliavacca. Lascano opina que esto está relacionado con nuestra forma de vida. Se incrementó el consumo y la gente se deshace de las cosas más rápido. Tenemos más chatarra y recipientes tirados en todos lados. “No hay capacidad para el descarte de lo que consumimos”, evalúa.

El ingeniero Vallejo sostuvo que también muchas empresas tienen chatarra industrial acumulada y no saben qué hacer con ella. Se pregunta cuál es el porcentaje de descacharrado total de la ciudad. Nadie tiene una respuesta.

Por lo pronto todos los especialistas coincidieron en un punto: hace falta más educación para que los vecinos sepan cómo descacharrar su casa. Pidieron a la población que se involucre más. “No pueden esperar que las autoridades hagan todo -advirtió Migliavacca-; no se pueden acostumbrar a que sea siempre el Estado el que entre a limpiarles el fondo de la casa”.

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