Es enfermedad, no delito

Quizás con un poquito de tiempo usted puede recorrer las páginas de este periódico local y mirar nuestras opiniones. Esto lo vinimos plasmando en varios artículos que puede recorrer y releer. Los mismos tocan un tema que entendemos sensible, importante, y fundamentalmente hace a la vida en comunidad.

La mentira como metodología del 10/03/2019. Otra vez sopa del 07/04/2019. El odio vino para quedarse 11/05/2019. Basta de mentiras, odio y resentimiento del 10/11/2019. La mentira en época de crisis del 01/04/2020. Hacia una sociedad mejor del 05/04/2020. Son estos algunos de los títulos de las opiniones de este medio.

En ellas básicamente poníamos de manifiesto que la mentira no fue, no es, ni será una base para el crecimiento de los pueblos. Si una sociedad pretende crecer como tal, la metodología de la mentira no es el mejor camino. Si a esto se le suma odio y discriminación, pobre de las sociedades que no lograr vencer esta vieja metodología que tanto daño hace.

¿Por qué volvemos a plantear este tema? Porque hoy el mundo atraviesa una pandemia que al momento de escribir este artículo infecto 30.811.318 y fallecieron 957.348 personas. El coronavirus llego a todo el mundo, y mata. Los mas de 30.000.000 de personas infectadas, son eso, personas enfermas por un virus que pone en peligro su vida.

Lo que debemos tener en claro es que nadie elige enfermarse. Nos negamos a creer que alguien quiera tener diabetes, o hipertensión, o enfermarse de COVID19. En la misma línea de pensamiento nos negamos a creer que todavía existan vecinos de nuestra localidad que discriminan a quienes están contagiados en nuestra ciudad.

Nos negamos a creer que vecinos bien intencionados y con amor al prójimo, discriminen y condenen a quienes están enfermos. Nos negamos a creer que todavía haya quienes sigan utilizando la cobardía del anonimato que brindan las redes sociales para denostar y discriminar a enfermos.

Lo condenamos antes, lo condenamos ahora. La mentira, el odio y el resentimiento no son buenas aliadas en la vida.

Podemos no coincidir con las acciones de quienes tienen la enorme responsabilidad de lidiar con este momento actual. Podemos pensar que hay otras metodologías de abordaje de la pandemia. Podemos no estar de acuerdo en muchas cosas, pero eso no nos habilita a mentir, a acusar, y mucho menos a discriminar a quienes están enfermos y necesitan de un estado presente que colabore en su recuperación.

Entendemos desde aquí, que la responsabilidad social de cada uno de nosotros es cuidarnos y cuidar a los que están cerca. Pero también es una responsabilidad social no acusar, no discriminar y no compartir mentiras con nuestros celulares.

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